• "SÍGUEME"


    22 de enero: Jornada de Infancia Misionera 2017
  • INFANCIA MISIONERA


    Demos voz a los niños, son parte de la Iglesia y parte importante
  • ¿QUÉ ES INFANCIA MISIONERA?


    Una obra del Papa que promueve la ayuda recíproca entre los niños del mundo
  • ¿CÓMO AYUDA INFANCIA MISIONERA?


    Con cerca de 17 millones de euros de ayudas enviadas y más de 2.700 proyectos atendidos
  • ¿CÓMO PUEDES AYUDAR?


    Tu donativo servirá para que miles de niños puedan llevar una vida digna

22 de enero de 2017

INFANCIA MISIONERA, 22 Enero 2017


20 de enero de 2017

Misa de Infancia Misionera y entrega de premios del Concurso de Christmas

El programa “El día del Señor”, en la 2 de RTVE, estará dedicado este domingo 22 de enero a la Jornada de Infancia Misionera. Se retransmitirá la Misa, a las 10,30h, desde la capilla del Colegio San José de Cluny de Pozuelo, Madrid. La Eucaristía será presidida por Mons. Braulio Rodríguez Plaza, arzobispo de Toledo y presidente de la Comisión episcopal de Misiones, acompañado por el director nacional de Obras Misionales Pontificias, Anastasio Gil, y capellanes del colegio San José de Cluny. Esta celebración eucarística contará con la participación musical del coro de niños del colegio.

Asistirán también, además de grupos de niños de Infancia Misionera de la diócesis, los ganadores del Concurso de Christmas de Infancia Misionera, que presentarán en el ofertorio sus trabajos premiados. 


Por otro lado, se celebrarán también Eucaristías con este motivo en varias de las diócesis españolas. La colecta de las Misas de este día se destinará a sostener los proyectos de esta Obra Pontificia a favor de los niños de todo el mundo. 



Al concluir la Eucaristía tendrá lugar, en la Residencia EMAÚS, de los Oblatos de María Inmaculada, también en Pozuelo, el acto de entrega de premios a los cinco ganadores del Concurso de Christmas de Infancia Misionera. El primer ganador, que recibirá además del diploma correspondiente, un ordenador personal, es Rocío Pérez Gómez de la diócesis de Astorga; el segundo, Marinela Natalia Stan, de la diócesis de Getafe, que recibirá el diploma y un libro electrónico; el tercer premio para Ivan Canut Serrano de la Cruz, de la diócesis de Lérida, con diploma y libro electrónico. También se entregarán los diplomas y libros electrónicos a las dos menciones especiales: María García Manzano, de la diócesis de Ciudad Rodrigo y a Andrea Nicolás, de la diócesis de Segovia.                                                                                                     

19 de enero de 2017

Sígueme: Infancia Misionera 2017




Elena una niña de ocho años vive unos sucesos extraordinarios que cambiarán su vida. Para ayudar a otros tendrá que salir de la comodidad de su vida y descubrir todo lo que puede hacer por los demás.

18 de enero de 2017

Infancia Misionera "SÍGUEME"

De torero a....

Alberto Íñigo Ruano es misionero de la diócesis de Getafe en Brasil. Aunque soñaba con ser torero, su experiencia como monaguillo de niño le hizo abrirse a la llamada de Jesús a seguirle como sacerdote… ¡y misionero!





¿Qué quería usted ser de niño? Cuéntenos alguna cosa de tu infancia
Mi deseo de niño era ser o torero o futbolista. Me gustaban también mucho los camiones, conducir.....

¿En qué momento oyó la llamada de Jesús a seguirle?
Comencé a ser monaguillo a los 7 años y fue ahí, cerca del Altar, donde escuché la llamada. 

¿En qué consiste actualmente su Misión?
Mi misión consiste en llevar el Amor de Dios, Su misericordia, sacramentos, ánimo, presencia, consejos, compañía...... a personas que nunca tuvieron esta oportunidad.
Estoy en Un municipio con 28 pueblos en la Diócesis de Bacabal, Brasil. Y soy el primer Sacerdote que vive con ellos. Nunca tuvieron un párroco. 

¿Se cumple de algún modo lo que soñaba?
Sí, claro. Me fui al seminario a los 11 años. Cuando, nada más llegar, me hicieron un examen psicológico con muchas preguntas... Mi respuesta a... ¿¿Qúe quieres ser de mayor??? Fue, torero, futbolista.... ¡¡¡O Sacerdote!!!!
De siempre me ha llamado mucho la atención las misiones, misioneros,.... Llevo 15 años de Sacerdote y 14 años pidiendo esta gracia. 




A Alberto el 'Sígueme' de Jesús le cambió la vida. Hoy Jesús sigue llamando a los niños para seguirle en sus vidas e Infancia Misionera les ayuda a crecer en la fe.

9 de enero de 2017

"Opción por lo pequeño" Por Anastasio Gil Director de OMP en España


La celebración de la Jornada de Infancia Misionera el cuarto domingo de enero es una invitación a las comunidades eclesiales, donde los niños se están iniciando en el conocimiento de Jesús, la celebración sacramental, el aprendizaje de la vida evangélica, y el compromiso apostólico y misionero. La Jornada de Infancia Misionera 2017, con su lema "Sígueme" incide especialmente en la tercera dimensión, la práctica de la vida cristiana, siguiendo el rastro de Jesús.

El 22 de enero con la Jornada de Infancia Misionera, la Iglesia en España invita a los fieles a remansar la mirada en los más pequeños y celebrar con ellos una jornada misionera. Apenas cerrado el tiempo de Navidad, en el que hemos contemplado a Dios hecho niño, se enciende una nueva luz que ilumina la expresión de estos pequeños: ahora es en sus caras donde seguimos contemplando el rostro de Dios.

Los niños, los más vulnerables
Esa contemplación de los niños y de su fragilidad suscita en los mayores una especial cercanía y complicidad. Cualquier noticia que denuncia su sufrimiento y exclusión es causa de dolor y de compromiso por subsanar estas situaciones. Niños abandonados, sometidos a trabajos físicos más allá de sus capacidades y de sus derechos, víctimas de comercio o de la droga...; realidades que parecen no tener remedio, porque la frecuencia y diversidad de estos atropellos se multiplica, a pesar de las denuncias y alarmas sociales. 
Tal es la repercusión que esta indefensión tiene en la sociedad que en 1924 se hizo pública la Declaración de los Derechos del Niño de Ginebra, y hace exactamente 70 años nació UNICEF. También en España se ha aprobado una Ley de la Infancia. Pero se vuelve a constatar la fractura entre la legislación y el egoísmo de algunos sectores de la sociedad. Basta asomarse a los medios de comunicación para comprobar que, pese a estas cautelas legislativas y tantas declaraciones de condena, la infancia sigue siendo víctima de la violencia doméstica, el tráfico de órganos, el trabajo inapropiado, el abuso sexual o la eliminación de los concebidos no nacidos.
De nuevo es necesario asomarse al Evangelio y descubrir que, para Jesús, los niños son más que seres dignos de respeto y protección, objeto de atención personal, educativa y social. Hay un plus que brota de la novedad del Evangelio: los niños pasan a ser protagonistas de su propio destino. En la mentalidad judía, pertenecían a la categoría de los “sin dignidad”. Pero Jesús realiza un cambio jerárquico, colocando en el centro del anuncio a las categorías marginadas. Así, el niño aparece en el punto de partida y de llegada del Reino.

Dar y recibir, siguiendo a Jesús
Muy a menudo, este Reino que Jesús describe en las parábolas se compara a algo muy pequeño que llegará a ser muy grande: la semilla de mostaza, el grano de trigo, la pizca de levadura... Jesús mismo quiso vivir la experiencia de la infancia, pasando treinta años en la sencillez y el ocultamiento. Su ejemplo ha sido secundado por la Iglesia. Clara manifestación de esta opción es la Obra que nació en 1843, cuando el obispo de Nancy (Francia), Mons. Forbin-Janson, descubrió en los niños de su diócesis el medio más eficaz para cooperar en la evangelización de los más pequeños. Ahora son más de 130 los países donde los niños, por una parte, reciben de Infancia Misionera las ayudas necesarias para evitar tantas situaciones dramáticas; pero, además, ellos mismos asumen el compromiso de ayudar a otros niños, convirtiéndose, efectivamente, en protagonistas de una bonita historia de solidaridad.
Los frutos no se hacen esperar, porque en el carisma fundacional se contempla el don de la reciprocidad. No hay unos, ricos, que dan y otros, pobres, que reciben. Todos, los de aquí y los de allá, dan de lo que tienen. Y, en muchos casos, más de lo que tienen, porque implican a los mayores en este ejercicio de donación. También reciben, y mucho. Porque el niño de Infancia Misionera recibe ante todo la oportunidad de salir de sí mismo e iniciar el recorrido de la fe, con sus educadores, catequistas y padres.

El itinerario se inicia el primer domingo de Adviento. Ellos tienen la oportunidad de descubrir cómo resuena la voz de Jesús, que cada domingo les dice al oído: “Sígueme”. Esta primera etapa culmina saliendo a las calles como “sembradores de estrellas”. A la vez, van preparando la “hucha del compartir”. Pasada la Navidad, se inicia la recta final, hasta la gran celebración del 22 de enero, cuando los pequeños presentan en la eucaristía las huchas repletas para los niños que más lo necesitan y, a cambio, reciben la mirada de complicidad de Jesús, que les anima a seguir subiendo por la escala del “Sígueme”, como muestra el cartel de la Jornada.