• Francisco a OMP


    Discurso a la Asamblea OMP
  • Octubre 2019: Un mes misionero


    El Papa propone celebrar un mes dedicado a la Misión en el centenario de Maximun Illud
  • Discurso del Cardenal Filoni a OMP


    "El Evangelio nunca está anunciado por completo. La misión es el corazón de la fe"
  • Guía Compartir la Misión


    Propuestas de Voluntariado Misionero y #VeranoMisión para jóvenes

21 de julio de 2017

Meter el Evangelio en la maleta

El Obispo de Getafe, D. Joaquín Mª López de Andújar, escribe esta carta para el periodo vacacional.

"La necesidad de descanso y serenidad es algo que viene pedido por la misma naturaleza humana. El mismo Jesús, viendo a sus discípulos cansados e intranquilos les dice: “Venid conmigo a un lugar solitario para descansar un poco, porque eran tantos los que iban y venían que no tenían tiempo ni para comer” (Mc 6,31). ¿Qué quiere decir esto? Esto quiere decir que los momentos de descanso, las vacaciones son necesarias y tenemos que saber aprovecharlas bien.


Hay dos formas de vivir el tiempo de las vacaciones, la que continuamente nos ofrece la cultura hedonista dominante diciéndonos: “deja a un lado la cabeza, el corazón y hasta la misma conciencia pata vivir, sin restricciones a merced de los caprichos de moda” Y, hay otra manera: “plantéate las vacaciones metiendo el evangelio en la maleta”, que quiere decir, plantéate las vacaciones aprovechando bien, desde la luz del evangelio, el valor que estos días pueden tener para ti y para tu familia  Son muchos los bienes que nos pueden traer unas vacaciones bien enfocadas. Señalaré algunos.

1.-El hecho mismo del descanso. En la vida ordinaria nos puede ocurrir que la fatiga, el trabajo y la multitud de ocupaciones ofusquen en nosotros el  sentido de lo verdaderamente importante y justo. Las vacaciones son un periodo muy útil para reponer las fuerzas físicas, psíquicas y espirituales y para hacer posible una revisión a fondo de muchos aspectos de nuestra vida que necesitan situarse en la perspectiva de lo que es esencial y para  quitar de nosotros muchas cosas que no son importante, pero que están acaparando demasiado nuestra atención y nuestros afectos.

2.- El cuidado mayor de las relaciones familiares. En una sociedad en la que trabajan el padre y la madre fuera del hogar, los hijos gozan poco de sus progenitores. El periodo vacacional puede ser una excelente oportunidad para estrechar mucho más los  lazos familiares, para que los padres gocen con sus hijos y los hijos gocen con sus padres y para que el matrimonio tenga oportunidad de un mayor diálogo entre ellos. Es un momento propicio para que crezca la comunicación entre todos los miembros de la familia y sienta el cariño y la ayuda de todos, aquel que más la necesite.

3. El cultivo de la amistad. Las relaciones con los amigos necesitan su tiempo. Las vacaciones son un buen momento para acercarnos a los amigos, reparar olvidos, subsanar malos entendidos, visitar a los amigos enfermos y dedicar horas para disfrutar de las buenas compañías.

4. Posibilidad de encontrar momentos largos de silencio y de oración. Las vacaciones nos brindan la posibilidad de tener largos ratos de silencio, para encontrarnos con nosotros mismos, para afianzar las convicciones que dan sentido a nuestras vidas, para disfrutar de la belleza de la naturaleza y sobre todo para abrirnos al Misterio de Dios. Hay muchos que vivieron intensamente su fe en otras etapas de la vida, pero esa fe se fue debilitando y casi desapareciendo par no haber sabido cultivar esta apertura a la trascendencia y a la espiritualidad. En las vacaciones tenemos que buscar momentos tranquilos y largos para leer el evangelio, para hablar con Dios en el silencio de nuestra conciencia y para participar de forma asidua en los sacramentos, especialmente en la Eucaristía.

Os deseo a todos unas felices vacaciones que os ayuden a recuperar las fuerzas del cuerpo y del espíritu y que os permitan un mayor fortalecimiento de la relación con vuestros seres queridos y una más profunda apertura a Dios.


Para todos, un saludo cordial y mi bendición".  


                                                                                                                          DIÓCESIS DE GETAFE

11 de julio de 2017

#VeranoMisión: Jóvenes sin miedo

«No les tengáis miedo, porque nada hay encubierto, que no llegue a descubrirse; ni nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a la luz, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea» (Mt 10,26.27) Papa Francisco


¿Qué mejor que estas palabras de Jesús para describir la realidad de los jóvenes que cada año tienen su experiencia misionera de #VeranoMisión?


Como cada año numerosos grupos de jóvenes salen enviados por las diócesis, las parroquias, las asociaciones o congregaciones misioneras para colaborar con la misión. Ellos no tienen miedo a sacrificar su tiempo de vacaciones para dedicarlo a conocer de cerca la realidad de la misión universal de la Iglesia y echar una mano a los misioneros y misioneras que han entregado su vida por la misión. Porque saben muy bien que es cierto lo que dice Jesús, que lo encubierto debe descubrirse; lo escondido, saberse y lo que se dice en el secreto, deber ser hecho público. Su motivación no es otra que su experiencia de fe en Cristo y de pertenencia a la Iglesia; desde ahí sienten la llamada a hacer visible este compromiso con Cristo y con la Iglesia aportando su granito de arena a la misión. En un mundo donde en general tenemos tantos reparos a manifestar públicamente nuestra fe, estos jóvenes no tienen miedo a hacer esta opción en su vida para que se vea que la Iglesia sigue siendo fiel al mandato de Jesús y que no oculta el tesoro que se le ha confiado de la fe y el amor de Dios sino que lo reparte, sobre todo entre los más necesitados.

La misión supone no tener miedo tampoco a las incomodidades, a las pruebas y las dificultades, como decía el papa Francisco en la visita pastoral que realizó a Génova en el mes de julio. El domingo 25 en el rezo del Angelus comentó este pasaje del evangelio (que era el de la liturgia del día); afirmó que “el discípulo está llamado a adaptar su propia vida a Cristo, que fue perseguido por los hombres, conoció el rechazo, el abandono y la muerte en la cruz”; además, añadió esta reflexión: “Debemos considerar estas dificultades como la posibilidad para ser todavía más misioneros y para crecer en esa confianza hacia Dios, nuestro Padre”. El Papa puso también elejemplo de los misioneros que tienen que “afrontar las pruebas y las persecuciones que deberán encontrar” y añadió: “Ir de misión no es hacer turismo”, porque “el envío en misión de parte de Jesús no garantiza a los discípulos el éxito, así como no les pone a salvo de fracasos y sufrimientos. […] Esto asusta un poco, pero es la verdad”. Angelus del Papa 

#VeranoMisión, efectivamente, no es ninguna forma de turismo; cuando se hace turismo la gente ve la realidad desde fuera, curiosea y toma fotografías pero no se involucra en la vida de las personas. Los jóvenes de #VeranoMisión no tienen miedo de estar al lado de las personas y de asumir las dificultades que implica la misión. Con las personas donde están comparten sus alegrías y sus problemas, lo bueno y lo malo, lo agradable y lo triste. Con ellos siguen la invitación de Jesús de sacar de lo profundo de su corazón sus motivaciones de fe y de amor para comunicarse mutuamente sus experiencias personales y de vida cristiana. Espontáneamente, con generosidad y con gozo el intercambio enriquece y hace que al final todos coincidan: “Es más lo que he recibido que lo que dado”.

El Papa concluía diciendo: “La Virgen María, modelo de humilde y valiente adhesión a la Palabra de Dios, nos ayude a entender que en el testimonio de la fe no cuentan los éxitos, sino la fidelidad a Cristo, reconociendo en cualquier circunstancia, incluso en las más problemáticas, el don inestimable de ser sus discípulos misioneros”. Es lo que deseamos a los jóvenes que sin miedo han salido o van a salir en #VeranoMisión. 

Cuéntanos en redes sociales tu experiencia de Voluntariado Misionero con el hashtag #VeranoMisión. También puedes mandarnos tu testimonio con fotos a comunicacion-dn@omp.es comunicacion-dn@omp.es y lo publicaremos.

10 de julio de 2017

Por los alejados de la Fe: intención de oración del Papa para Julio

“Por nuestros hermanos que se han alejado de la fe, para que, a través de nuestra oración y el testimonio evangélico, puedan redescubrir la cercanía del Señor misericordioso y la belleza de la vida cristiana”







El Papa Francisco durante este mes de julio nos invita a rezar por nuestros hermanos alejados de la fe. En la visita pastoral que realizó el Papa en mayo a la archidiócesis italiana de Génova, el Papa en la homilía de la misa celebrada en la Plaza Kennedy de la ciudad italiana habló sobre la oración, como la vía para llevar “todo a Dios”:
“Podemos preguntarnos, cada uno de nosotros puede preguntarse: ¿Yo rezo? Y todos, como Iglesia, como cristianos, ¿ejercitamos este poder llevando a Dios las personas y las situaciones? El mundo lo necesita. Nosotros mismos lo necesitamos (…). La oración cristiana no es una forma para estar un poco más en paz con uno mismo o encontrar alguna armonía interior; nosotros rezamos para llevar todo a Dios, para encomendarle el mundo: la oración es intercesión. No es tranquilidad, es caridad. Es pedir, buscar, llamar. Es involucrarse para interceder, insistiendo asiduamente con Dios los unos por los otros. Interceder sin cansarse: es nuestra primera responsabilidad, porque la oración es la fuerza que hace ir adelante al mundo; es nuestra misión, una misión que al mismo tiempo supone cansancio y dona paz. Este es nuestro poder: no prevalecer o gritar más fuerte, según la lógica de este mundo, sino ejercitar la fuerza mansa de la oración, con la cual se pueden también parar las guerras y obtener la paz. Como Jesús intercede siempre por nosotros ante el Padre, así nosotros sus discípulos no nos cansemos nunca de rezar para acercar la tierra y el cielo”.


OMPress, julio 2017

7 de julio de 2017

La familia, brújula para la sociedad

Agustín Domingo Moratalla disertó en su ponencia “Valores familiares para sociedades líquidas" sobre el valor de la familia para la sociedad en la 70 Semana de Misionología afirmando que la "Familia es una brújula para la sociedad"




Agustín Domingo Moratalla, profesor de la Universidad de Valencia y director de la sección UIMP en Valencia, describió “las grietas” de la cultura actual, una cultura “del deseo y la liquidez” y animó a la familia a desactivar esos influjos y defender sus valores esenciales. El profesor lamentó que “en nuestra sociedad, los deseos se pueden convertir en derechos y los valores se queden como algo contracultural”. “Aunque la perspectiva de la familia cristiana misionera es contracultural, hay muchas grietas morales por las que la familia puede ser subversiva. No nos debe preocupar que descienda la «acción cristiana», sino la «pasión cristiana»”, subrayó. “En una sociedad que te obliga a romper con tus raíces –añadió Moratalla- debemos recuperar y responder a la pregunta: «¿Quién necesita de ti?»” y subrayó que "la comunidad cristiana y la sociedad nos necesitan, porque la familia es una brújula para la sociedad"

La conferencia de clausura estuvo a cargo de Begoña Ladrón de Guevara, presidenta de la Confederación Nacional de padres de alumnos (COFAPA), quien habló de “La familia, bien necesario para la sociedad”. En ella afirmó que la familia educa en valores, aporta valores a una sociedad que está en constante cambio. Hizo hincapié en que la familia debe ser un espacio que genere compromiso y vida de fe. reconoció la gran labor de las familias misioneras y animó a seguir trabajando en la animación misionera porque la "Misión es un mundo desconocido para muchos, pero cuando se conoce...¡apasiona!"

En el acto de clausura Monseñor Pérez, presidente de la Comisión Episcopal de Misiones (CEM), estuvo acompañado por los obispos de la CEM monseñor Ramón del Hoyo y monseñor Francisco Cerro, afirmó que  "la familia cristiana es el lugar donde se "revela" que Dios es amor y es la célula sacramental que nos permite participar en la vida y misión de la Iglesia”. Y manifestó su profunda "gratitud por el ambiente misionero ilusionante y esperanzado que se respira en la Iglesia española".


6 de julio de 2017

La familia misionera en la sociedad

Continúa la reflexión sobre “Familia y Misión” en la 70 Semana Española de Misionología de Burgos. Ayer M ª Salomé Adroher, experta en Derecho Internacional de la Universidad de Comillas y exdirectora de Familia e Infancia del Ministerio de Sanidad y Asuntos Sociales, disertó sobre "la familia misionera en la sociedad actual"




Adroher ve el “individualismo” como uno de los retos de la familia actual y presentó el perfil de la familia española actual con una serie de datos recientes (2015): 21,1% de familias sin hijos, 16,1% con un hijo; en 10 años han disminuido en un 35% las familias numerosas en España. La edad del matrimonio en España (civil o eclesiástico) está en 36,5 en varones y 33 mujeres, mientras el primer hijo es alumbrado con 32 años. A pesar de que las parejas de hecho han aumentado en España en un 200% en los últimos diez años, el “matrimonio en España es cuestión de tiempo”, es decir, sigue siendo un gran valor en el que tarde o temprano las parejas de hecho no son tanto una opción cuanto un período de convivencia prematrimonial.  En cuanto a parejas del mismo sexo, el registro de 2015 contabiliza 54.920. Se ha multiplicado por cinco en los últimos diez años.
A partir de estos “rasgos de la familia” que responden a una encuesta solicitada al CIS en su período de trabajo en el Ministerio de Sanidad comentó que en la familia española actual hay más igualdad hombre-mujer y subrayó que “es la ONG más importante y, a veces, la menos apoyada”. Para Adroher, la familia actual tiene tres retos importantes: conciliación (no se puede expulsar de la familia a los dependientes); afrontar los riesgos de las nuevas tecnologías para que no quede mitigada la comunicación; individualismo (atención a la búsqueda exclusiva de la libertad individual).
Desde esta panorámica Adroher propuso a toda la Iglesia una nueva mirada a la familia: “La familia no es un sujeto pasivo de la pastoral, sino el agente primordial. La familia, todas las familias, son la primera facultad de Teología. La familia no es receptora de la pastoral, es agente primordial. Es el primer lugar donde se aprende a entregarse al prójimo y ponerse en su lugar”.

Además de esta conferencia en la sesión de ayer de la Semana de Misionología de Burgos tuvo lugar una mesa redonda sobre experiencias de misión en diversos contextos familiares. Y hoy tendrá lugar la clausura de la 70 edición de esta semana misionera con las ponencias: "Valores familiares para sociedades líquidas" a cargo de Agustín Domingo Moratalla profesor de la Universidad de Valencia y "La familia, bien necesario para la sociedad" por doña Pilar Gonzálvez, Directora General de Servicios para la Familia y la Infancia del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.