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27 de septiembre de 2022

La tercera edición de #CorrePorElDomund ya está aquí

 La tercera edición de #CorrePorElDomund ya está aquí

Tras el éxito absoluto de los años anteriores, la carrera por los misioneros, #CorrePorElDomund, vuelve con más fuerza para dar visibilidad a este próximo Domund, que se celebra el 23 de octubre, y a los más de 10.000 misioneros españoles que siguen estando al lado de cientos de personas que les necesitan. Conociendo la labor de los misioneros no falta motivación para sumarse a esta carrera, como muestra el vídeo promocional.


Por tercer año y con novedades importantes, Obras Misionales Pontificias lanza la carrera por el Domund. En formato virtual y con una prueba presencial en La Roda, Albacete, el usuario podrá practicar deporte mientras colabora con la labor que realizan los misioneros en los lugares más desfavorecidos del planeta. Un año más, la organización ha contado con la ayuda de patrocinadores que han querido ligar su imagen a la del Domund. Esto permite, además, ofrecer camisetas conmemorativas para los participantes que lo deseen.

Se trata de una camiseta técnica, de un material excelente para hacer deporte y que cuenta con unidades limitadas, por lo que la organización invita a todos a inscribirse cuanto antes. Además, al ser una actividad para todos los públicos, también hay una camiseta para niños. Un modelo especial, con tallas pequeñas para fomentar que sea una actividad en familia.

“Es una ocasión única para colaborar de dos formas con el Domund” – declara José María Calderón, director de las Obras Misionales Pontificias en España – “además del donativo realizado con la inscripción, cada vez que te pongas la camiseta estarás mostrando a los demás que tú apoyas al Domund, que estás con los misioneros”.

En las próximas semanas iremos conociendo más novedades sobre la carrera como pueden ser las actividades para los colegios. Esta es una acción de sensibilización y por ello se proponen diferentes iniciativas dentro de un proyecto multidisciplinar escolar para realizar en los centros educativos.

Desde hoy las inscripciones están abiertas en correporeldomund.es y cualquiera que lo desee puede apuntarse y empezar a entrenar. Será en la semana previa a la Jornada del Domund del 23 de octubre cuando comience la entrega de camisetas y la carrera por el Domund. Pero no solo se puede correr: también se puede caminar, solo o acompañado. Lo importante es el Domund y los misioneros. Y saber que, gracias a nuestra colaboración, la Iglesia puede estar presente y hacer una gran labor social en gran parte del mundo.

20 de septiembre de 2022

Obras Misionales Pontificias convoca Ejercicios Espirituales Misioneros en octubre

 Obras Misionales Pontificias convoca Ejercicios Espirituales Misioneros en octubre


Las Obras Misionales Pontificias junto a la Comisión Episcopal de Misiones de la Conferencia Episcopal convocan un fin de semana de Ejercicios Espirituales en los que la misión y la espiritualidad misionera serán el cauce de oración y ofrecimiento de los ejercitantes. “El deseo de hacer algo por Cristo es una respuesta grata a lo que Cristo ha hecho por mí”, dice el Papa Francisco, “lo dice también San Ignacio en los Ejercicios Espirituales: Él ha hecho todo por mí, y entonces yo hago algo por Él. Pero comienza siempre Él primero. Es siempre Él el que se acerca a nosotros. El misionero o la misionera son servidores que miran al Señor”.


Estos ejercicios serán impartidos por el sacerdote Fernando Zapata, delegado de misiones de la diócesis de Albacete, y comenzarán el viernes 28 de octubre a las 20:00h y concluirán el lunes 31 de octubre con la comida, aprovechando el puente de la Festividad de Todos los Santos del 1 de noviembre. El lugar será la casa de Retiros de las Esclavas de Cristo Rey, en la calle Arturo Soria, 228, de Madrid.


El coste es de 165 euros, en los que van incluidos estancia y comidas. Toda persona que desee inscribirse podrá hacerlo en la Delegación de Misiones de su propia diócesis.

30 de agosto de 2022

Mons. Giorgio Marengo, prefecto apostólico de Ulán Bator (Mongolia): “El Papa Francisco demuestra una vez más cuán atento está a la universalidad de la Iglesia”




Desde el día 27 de agosto, será el cardenal más joven del colegio cardenalicio. Prefecto de una de las Iglesias también más jóvenes y pequeñas en número de fieles, monseñor Giorgio Marengo es un misionero de la Consolata italiano, que está en Mongolia desde 2003, y ha visto nacer la Iglesia Católica allí desde cero. Hace dos años fue nombrado prefecto apostólico de todo el país, y acaba de ser designado para ser creado cardenal. Con la celebración del nuevo consistorio, el Papa hace una fuerte apuesta por incluir entre los cardenales a obispos de los territorios de misión. De todo ello habla en esta entrevista concedida a la revista Misioneros de Obras Misionales Pontificias.


El Santo Padre ha anunciado la creación de un Consistorio para la creación de 21 nuevos cardenales, 7 de los cuales están en territorios de misión como usted. ¿Qué cree que está queriendo decir el Papa con esto?

Creo que esta elección del Papa Francisco demuestra una vez más cuán atento está a la universalidad de la Iglesia y cuánto le importan las realidades en las que vive la Iglesia en minoría y, a veces, incluso en los marginados. Me parece un hermoso gesto misionero el querer involucrar en el colegio de cardenales precisamente a representantes de esas partes de la Iglesia, que no parecen contar pero que pueden contribuir con su punto de vista a la familia de la Iglesia.

Usted tiene 47 años. ¿Cómo se siente al ser el cardenal más joven del colegio cardenalicio?

Ciertamente me siento pequeño, muy pequeño; y con muchas ganas de aprender de cardenales mucho más experimentados que yo, que tienen una vida eclesial muy larga llena de muchas experiencias, y de mucho conocimiento. Así que tengo muchas ganas de escuchar a todos aquellos que tienen más experiencia que yo.

Usted llegó a Mongolia en 2003, cuando apenas había nacido la prefectura apostólica, así que ha podido conocer de cerca el nacimiento de la Iglesia allí. ¿Ha visto alguna evolución en la evangelización?

Sí, llegué a Mongolia como parte del primer grupo de misioneros y misioneras de la Consolata enviados al país. Éramos un grupo que representaba la elección carismática de nuestros dos institutos -que son una sola familia con el mismo fundador- de volver a las raíces de nuestra identidad, que es precisamente la de ser enviados donde la Iglesia no está presente o está en una fase inicial; y donde hay una necesidad real de una primera evangelización. Este es el don que el Espíritu suscitó al Beato Giuseppe Allamano, nuestro fundador, un sacerdote de la diócesis de Turín en Italia, que sintió precisamente esta llamada: hacer posible que las personas a las que el Espíritu destinaba para la misión ad gentes, pudieran entregarse de una forma concreta.

Y por eso estoy muy, muy agradecido. Desde el principio me sentí parte de un proyecto verdaderamente hermoso que nos permitió vivir nuestro carisma original como hermanos y hermanas en una profunda comunión, en un espíritu de gran colaboración, que es muy similar a la sinodalidad tan destacada por el Papa.

Y después de estos ilusionantes comienzos, ¿qué?

Después de los primeros tres años de inserción inicial en esta realidad tan diferente y fascinante, y sobre todo de estudio del lenguaje, tuve la gracia de involucrarme personalmente en la fundación de una nueva misión, una zona del país donde la Iglesia nunca había estado presente. Después de la primera inserción en Ulán Bator, discernimos en esos años dónde instalarnos. Empezamos en una zona a 430 kilómetros al suroeste de la capital, hacia el desierto de Gobi, y en una situación rural, en la capital de una región. Iniciamos una presencia desde cero, que se ha ido haciendo con el paso de los años.

Primero fundamos una misión y luego una parroquia. Y cuando el Santo Padre me pidió en 2020 que me convirtiera en obispo y prefecto apostólico, teníamos allí unas cuarenta personas locales que a lo largo de los años habían abrazado la fe, y habían recibido el bautismo. Así que en estos años pasados ​​en Arvaiheer -este es el nombre del pueblo donde estuvimos-, tuve la gran gracia de presenciar los primeros pasos en la formación de una comunidad cristiana donde nunca antes la había habido. Y esta gracia verdaderamente grande marcó mucho mi experiencia.

¿Cómo es hoy la Iglesia en Mongolia? ¿Cuántos fieles hay? ¿Cuántos misioneros?

Hoy en Mongolia tenemos alrededor de 1.400 fieles mongoles que componen la totalidad de la Iglesia del país, y 64 misioneros y misioneras ahora mismo. De estos, hay 22 sacerdotes, de los cuales veinte son misioneros extranjeros, y dos son los únicos dos sacerdotes locales que tenemos (uno de ellos fue ordenado en octubre de 2021). De los 20 sacerdotes, tenemos algunos de varias congregaciones y también algunos sacerdotes diocesanos fidei donum. Contamos con 35 religiosas, tres religiosos hermanos no sacerdotes y algunos laicos misioneros. En total, hay diez congregaciones religiosas, dos diócesis representadas por sacerdotes fidei donum y un total de 24 nacionalidades diferentes. Por tanto, contamos con una hermosa riqueza de la Iglesia al servicio de la misión.

Tenemos diez iglesias públicas reconocidas por el Estado, de las cuales ocho son formalmente parroquias. Otra es una iglesia -que todavía no es una parroquia- y otra que es una especie de sucursal. Contamos con una amplia gama de actividades de promoción social y humana que conforman el 70% del compromiso global de las obras de la Iglesia en Mongolia. Y entre estas obras estamos sobre todo en el sector de la educación, la sanidad, la asistencia, también la promoción de la cultura local, con dos centros de estudios mongoles y diálogo interreligioso.

¿Qué aporta la fe católica a la cultura mongol?

La experiencia nos enseña que todo hombre que se abre a Cristo, se vuelve capaz de releer su propia identidad cultural a la luz del Evangelio; que exalta los elementos positivos que se encuentran en esta cultura y da luz para discernir. Las personas que llegan a la fe aquí en Mongolia traen con ellos historias muy diferentes entre sí, muy fascinantes.

Y es, creo, la alegría más hermosa de un misionero -al menos para mí-, presenciar el florecimiento de la fe en el corazón de las personas, presenciar de manera atónita cómo el Espíritu Santo atrae a las personas a Cristo más allá de todo el esfuerzo que se hace para que esto se dé. La fe sigue siendo un don, una gracia, un misterio.

¿Puede contarnos la historia de algún mongol que se haya encontrado con Cristo y haya sido bautizado?

Tengo en mente, por ejemplo, una historia reciente de una pareja joven muy simpática con dos niñas pequeñas que, hace cinco años, cuando yo era párroco de esta pequeña comunidad en el campo, de repente se acercó un día, preguntando, para formar una amistad más fuerte. Por curiosidad, y por un deseo sincero de profundizar en lo que en sus círculos se describía como una religión extranjera, pero que ellos veían como una creencia que tenía dignidad e importancia.

Y de estos primeros encuentros, a veces en su hogar en su Ger -en la tienda nómada propia de la tradición nómada mongola- o a veces en lugar de la misión; en esos encuentros, nació una hermosa amistad, un compartir que los condujo en primer lugar a frecuentar regularmente la comunidad cristiana, y luego también a formular la petición explícita de comenzar el catecumenado, y asistir a las reuniones correspondientes que se realizan durante dos años. En la Pascua de este año se bautizaron. Debo decir que fue muy lindo acompañarlos todo el camino. Hace dos años que me trasladaron aquí en Ulán Bator, para dirigir la prefectura apostólica, pero ellos continuaron su proceso con los otros misioneros de la Consolata.

Digo que es bonito, porque por ejemplo me dijeron cómo las ideas que recibieron incluso de las homilías del domingo, intentaron aplicarlas a su vida de pareja. Y se dieron cuenta de que ciertas desavenencias, ciertas peleas que antes pasaban con mucha facilidad, ahora empezaban a saber administrarse mejor, dándose tiempo para la escucha, para el perdón mutuo que los llevaba a ser más serenos y poco más a vivir su vida familiar, en pareja con más serenidad. Y entonces esto fue un estímulo para ellos, para seguir profundizando en su fe, para dar cabida a la relación con Cristo en su vida. Ahora son miembros activos de la comunidad Arvaiheer.

En estos días se encuentran de celebración…

Este año celebramos los primeros treinta años de la Iglesia en Mongolia, lo que quiere decir que los fieles que forman parte de nuestras comunidades son de primera, o a lo sumo, de segunda generación. Es por tanto una realidad muy hermosa pero también muy delicada, porque es precisamente el comienzo del arraigo de la Iglesia en una cultura y en un pueblo.

Me gustaría recordar que estos son los primeros treinta años de práctica de la fe católica en la era contemporánea. Porque, de hecho, en la Edad Media -se sabe por documentos históricos arqueológicos- el cristianismo había llegado a estos lares en la forma nestoriana (que hoy se llama siríaca), como en todo el Asia Central y Oriental. Pero después la fe cristiana se perdió en la sucesión de generaciones por varias circunstancias.

¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta la Iglesia en Mongolia?

Como es fácil imaginar, son muchos. Por ejemplo, necesitamos tener un plan de evangelización unitario que favorezca la comunión entre las diversas fuerzas misioneras. De ello hablamos en estos días, que estamos viviendo la semana pastoral de la Prefectura Apostólica de la Iglesia en Mongolia. Todavía no somos una diócesis, ni siquiera un vicariato, somos una prefectura. Y esta semana pastoral nos está dando muchas ideas, porque todos los días nos reunimos en el espíritu de la sinodalidad deseada por el Papa Francisco, a la luz de este importante aniversario, grupo por grupo, categoría por categoría. Una vez los jóvenes, una vez las familias, una vez los misioneros, los trabajadores. Aquí nos escuchamos. Entonces ponemos las cuestiones sobre la mesa y, de hecho, vemos la importancia de tener un plan unitario de evangelización.

¿Más desafíos?

Otro reto es el que todavía tenemos que completar la traducción de los textos litúrgicos, aunque ya tenemos buena parte del patrimonio litúrgico traducido al idioma mongol, así como la aprobación de la Santa Sede.

Y otro reto es la constante profundización de la fe para quienes ya forman nuestras comunidades actuales. Hay una necesidad de profundizar y de no contentarse con un primer anuncio que tal vez lleva a pedir el bautismo. Después, si falta el acompañamiento, una fe tan expuesta a tantas provocaciones puede perderse fácilmente.

También tenemos cuestiones jurídicas, técnicas y de legalidad que resolver, y tenemos todo el tema amplísimo de la inculturación de la fe: ¿cómo ayudar a las personas a expresar su fe en Cristo, desde Mongolia, a partir de su identidad? Estos son algunos de los principales desafíos.

Ulán Bator es uno de los 1.117 Territorios de Misión. ¿Cómo les apoyan las Obras Misionales Pontificias?

Sin duda es una ayuda muy valiosa. Sentimos muy cercana la presencia de las Obras Misionales Pontificias como una gran red de apoyo que, ante todo, nos ayuda a encontrar los recursos necesarios para los muchos desafíos que acabo de enumerar.

Pero también se nos presentan como una red de apoyo moral y espiritual, que ayuda en la Iglesia, en las iglesias locales, y que da a conocer la realidad de Mongolia. Es impresionante el compromiso de tantos fieles en el mundo que se mantienen unidos en esta red formada por las Obras Misionales Pontificias con su oración, su fraternidad y sus demostraciones de cariño, de cercanía.

Todo es muy precioso porque nos ayuda a sentirnos parte de la Iglesia universal, y a recibir ese apoyo material y espiritual que tanto necesitamos.

1 de julio de 2022

P. Calderón en la presentación de la Memoria 2021: “El espíritu misionero de los católicos españoles es muy grande”

 P. Calderón en la presentación de la Memoria 2021: “El espíritu misionero de los católicos españoles es muy grande”

El día 30 de junio, se ha presentado la Memoria de Actividades de Obras Misionales Pontificias España (OMP) del año 2021. Su director, José María Calderón, ha informado que esta institución recaudó cerca de 18 millones de euros, fruto de un enorme trabajo de sensibilización, formación y animación misionera. La secretaria general de Infancia Misionera, una de las OMP, ha explicado que España es líder en generosidad, y que gracias a ella se pueden financiar muchos proyectos en las misiones. De ello ha dado fe el misionero Luis Carlos Rilova, quien ha sido testigo desde Hwange (Zimbabue) de cómo las ayudas de OMP sostienen la presencia de la Iglesia, y la evangelización.


En 2021, Obras Misionales Pontificias recaudó en España 17.977.193€, gracias a las tres campañas anuales que organiza: Domund (recaudó un 72% del total), Infancia Misionera y Vocaciones Nativas. “El punto fuerte de OMP son las colectas en las parroquias por las jornadas”, ha explicado José María Calderón, director nacional de OMP España. De hecho, los datos así lo demuestran: el 43% de los ingresos en 2021 llegaron de las parroquias, mientras que el 21% llegó por herencias, y el 7% de los colegios. Descontados los gastos de administración (7%), de pastoral (15%) y el apoyo a los institutos misioneros; OMP puso a disposición de la Santa Sede el año pasado 14.104.086,16€. “Lo importante no es financiar proyectos, sino hacer posible que en los territorios de misión la Iglesia pueda mantenerse”, ha afirmado Calderón.

Con el dinero recaudado en todos los países, los secretariados internacionales de OMP en Roma pueden apoyar los proyectos solicitados de todas partes del mundo. La secretaria general de uno de ellos -el de Infancia Misionera-, Roberta Tremarelli, ha explicado que en 2021 se pudieron sostener más de 2.600 proyectos de Infancia Misionera, con un importe superior a los 15 millones de dólares. Según ha explicado, España aportó el 13% del total, convirtiéndose en el país europeo que más colabora con esta Obra Pontificia. “Aprovecho para agradecer a todos los fieles y niños españoles que han contribuido para ayudar a los niños en los países de misión”, ha apostillado.

Las ayudas desde la misión

“Yo vengo a dar testimonio de que lo que OMP recauda aquí, se gasta allá”, ha explicado Luis Carlos Rilova, misionero del IEME (Instituto Español de Misiones Extranjeras), que ha estado 12 años en Zimbabue, concretamente en la diócesis de Hwange. Allí, además de ser cura de 23 comunidades, solicitaba y gestionaba las ayudas que se ofrecen desde la Santa Sede a los territorios de misión, a través de Obras Misionales Pontificias. Según ha explicado, del Domund se reciben anualmente 32.000 dólares para ayudar con los gastos ordinarios de la diócesis. Y, además, se pueden solicitar 4 proyectos extraordinarios que, en su caso, solían ser construcciones de nuevas capillas, ayudas para la elaboración de materiales de evangelización o apoyos para los tres centros pastorales de la diócesis, para las tres lenguas locales. Él personalmente construyó varias parroquias con las ayudas del Domund.

En cuanto a Infancia Misionera, la diócesis recibe 8.000€ para fomentar la animación misionera de los niños, dinero que, según ha explicado el sacerdote del IEME, se gasta en la formación anual de más de 100 animadores de niños, y en la celebración de las jornadas y de otras actividades misioneras. Por otro lado, reciben todos los años ayuda para matricular a los niños afectados por el SIDA, y para ofrecer una comida al día a 2.500 niños, que recorren cerca de 10 km para asistir a las escuelas diocesanas.

La nota que Rilova ha destacado más es la corresponsabilidad. “Los africanos no solo reciben, también colaboran de muchas maneras”. Y esta colaboración se traduce en la elaboración de los ladrillos, el trabajo manual para cavar los cimientos, poner los cristales… Pero también, se traduce en la colaboración económica con las jornadas misioneras, que también se celebran allí. “Algunos grupos de niños ayudan a los agricultores a quitar malas hierbas, y lo que consiguen a cambio -unos 30 dólares-, lo ofrecen en las colectas de Infancia Misionera”.

Vuelta a la presencialidad

Esta colaboración económica en España es fruto de una tarea de sensibilización misionera que OMP realiza en todas las Iglesias a lo largo del año, que en 2021 ha ido recuperando poco a poco la presencialidad. Por un lado, se fomenta la sensibilización a través de actividades misioneras en las diócesis -en 2021 se celebraron 44 conferencias y mesas redondas, 12 exposiciones; 286 visitas a colegios…-. Por otro lado, se ofrece formación misionera a todos los públicos y niveles -con la especial colaboración de las Universidades San Dámaso de Madrid, San Vicente Ferrer de Valencia, y la Facultad de Teología del Norte de España-.

También se promueve la oración por las misiones. “Pedimos a todos los monasterios de vida contemplativa que recen una vez al mes por los misioneros y por la evangelización”, ha explicado José María Calderón, quien también ha destacado la iniciativa de “enfermos misioneros”, que ofrecen sus dolores por la misión. Y se trabaja en la sensibilización a través de los medios de comunicación, con tres revistas, cinco programas de radio, un programa de televisión, y una fuerte presencia en redes sociales.

José María Calderón también ha explicado cómo OMP acompaña a los misioneros españoles. “España tiene un gran potencial de misioneros”, ha afirmado José María Calderón, quien ha ofrecido los últimos datos disponibles de la base de datos que OMP actualiza diariamente. En la actualidad hay registrados 10.382 misioneros españoles, enviados desde 390 instituciones, de los que el 54% son mujeres. En su mayoría son religiosos y religiosas, y sacerdotes, aunque también hay 662 laicos. El 67% se encuentran en América, y el país que acoge a más misioneros españoles es Perú. “Gracias a Dios, el espíritu misionero de los católicos españoles en muy grande”, ha concluido Calderón.

Para ver los vídeos de las intervenciones, haz clic aquí

27 de junio de 2022

#VeranoMisión: “En la misión me estoy encontrando con Jesucristo de una forma muy real”

 #VeranoMisión: “En la misión me estoy encontrando con Jesucristo de una forma muy real”

Cristina López es una joven de Ciudad Real que llevaba años queriendo hacer una experiencia misionera, pero nunca era buen momento. Con 28 años, el pasado mayo, tras quedarse inesperadamente sin trabajo, vio que providencialmente era el momento y se marchó a Perú, donde está colaborando unos meses con los misioneros en Lima y en Moyobamba. Su misión está siendo muy amplia: desde colaborar con un comedor social, o con niños abandonados, hasta anunciar el Evangelio puerta a puerta. Esta experiencia le ha acercado con fuerza a Jesucristo, y anima a todos los jóvenes a hacerla al menos una vez en la vida.


¿Qué te llevó a decidirte a hacer una experiencia misionera en Perú?

Pues, en realidad, llevaba tiempo queriendo venir. Con 20 años hice un campamento misionero, donde muchos misioneros de África y de América nos contaban su experiencia de cómo ayudaban a las personas. Y a mí eso me encantó porque dice Jesucristo: estuve en la cárcel y me visitasteis; estuve desnudo y me vestisteis. Entonces era una cosa que me atraía mucho. Porque yo me decía: ¿qué hago en mi vida? ¡No la estoy entregando así! Y era algo que llevaba mucho tiempo queriendo hacer, porque era como una forma de seguir a Jesús.

Ahora tienes 28 años, ¿en qué momento decides que ha llegado la hora de hacerlo?

Justo en mayo no me renovaron el contrato. Llevaba tiempo rezando para ello, aunque quede mal decirlo, porque necesitaba salir, necesitaba pensar sobre mi vida, discernir un poco también vocacionalmente.

Y es como cuando Dios te toca el corazón y te dice “este es el momento”, y lo vi súper claro. Fue muy providencial, porque en el trabajo era muy buena, era casi seguro que me iban a renovar… y no lo hicieron. Y me dije: es el momento, esto ha sido de Dios.

¿Y por qué a Perú y no a otro sitio? ¿Con quién?

En realidad la idea inicial era irme a África. Pero me enteré de que la delegación de Misiones de Toledo tenía misión aquí, en Villa El Salvador (que está en Lima) y en Moyobamba (que está en la selva). Conozco la delegación porque he estado viviendo en Toledo durante cinco años y fue lo que más me animó a venir aquí.

Llegaste en mayo, ¿cuál fue tu primera impresión?

Lo primero, me impresionó lo chocante que es todo. Una llega con sus ideas, con todo lo que piensa que puede ser una misión o un país así. Y, de repente, me encontré con la pobreza máxima, porque la zona en la que estoy es de una pobreza impresionante, sobre todo a nivel cultural. Nada más llegar lo primero que me encontré es el choque con la realidad, se me rompieron los esquemas.

El primer día lo que hice fue ir a ver la zona para quitarme un poco el miedo. Venía con miedo, porque al final estás en un país extranjero, estás sola. Me acogieron aquí los sacerdotes de Toledo.

¿En qué ha consistido la misión hasta ahora?

La primera semana estuve colaborando por las mañanas con una olla vecinal. Es una casita donde señoras que tienen un poco de tiempo, que quieren ayudar a los demás, dan de comer a familias que no tienen recursos económicos para salir adelante. Con dos soles –unos 50 céntimos de euro- come una familia durante un día. La primera semana estuve por las mañanas allí, cocinando y repartiendo la comida.

Por las tardes he estado visitando enfermos con el Señor Amado, que es un señor peruano de 78 años que lleva desde los 18 visitando enfermos. Desde jovencito decidió que su forma de seguir a Jesucristo era visitando enfermos. Él está casado, entre sus hijos hay religiosas y sacerdotes. Y es impresionante, ha sido como conocer a un santo en vida. Impresiona cómo reza, cómo anima a los enfermos… Me ha ayudado muchísimo.

En las siguientes semanas he estado en la casa-hogar del Sagrado Corazón, donde hay niños que han sido abandonados. Son niños muy complicados, porque la mayoría necesita tratamiento psiquiátrico. Las heridas que tienen algunos niños de pensar que no los quieren son muy grandes. Ha sido una experiencia también muy enriquecedora. Estoy feliz aquí, enseño a los niños matemáticas, juego con ellos al fútbol, los llevo al cole, los recojo… Y muy bien, porque los niños aceptan muy bien el cariño.

Has podido conocer aspectos muy diversos de la misión. ¿Has hecho también evangelización en sentido explícito?

Sí. Ha venido un grupo de siete jóvenes de Toledo para 20 días, y estoy ahora con ellos. Por las mañanas vamos juntos a la casa de Madre Teresa de Calcuta. Y por las tardes estamos haciendo misión, que consiste en llamar puerta a puerta, en grupos de 12 como los apóstoles. Invitamos a una celebración que tenemos por la noche. Está siendo impresionante, porque a veces te cierran la puerta, a veces te dicen de todo… Pero otras personas dicen “Bendito sea Dios, rezaba para que alguien viniese a visitarme, hablase conmigo sobre Jesucristo”. La parte de la misión es preciosa, porque realmente ves cómo personas que están alejadas se están acercando a Jesucristo, que tú como instrumento inútil simplemente lo único que haces es llamar a una puerta y dices “vengo a invitarte a una celebración esta tarde en la capilla”. Y muchos se llenan de felicidad y vienen a la celebración, que consiste en cantos de alabanza, en dar un testimonio sobre nuestra vida, en una charla para contar el kerigma. O sea, cada día se va contando un poquito sobre el kerigma y, al final, el sacerdote va bendiciendo a las personas nuevas que han ido por primera vez a la capilla. Es precioso.

¿Qué es lo que más te llama la atención de los misioneros?

Lo primero que me llama la atención es que son muy divertidos. Pienso que si no se lo toman con alegría y con sentido del humor es muy complicado estar aquí. También me llama la atención el nivel de sacrificio que tienen, porque no es fácil muchas veces. Cuando uno está fuera de España y ya lleva fuera de España años, echa de menos muchas cosas. Entonces es impactante ese nivel de sacrificio, y la alegría con la que acogen a las personas, cómo se entregan en el día a día; es muy bonito. Me está encantando eso, ver en ellos la entrega que tienen con las personas, y su relación con Dios. Primero se llenan de Dios por la mañana y luego van y se lo entrega a todos aquellos que se acercan a ellos.

¿Esta experiencia te está ayudando en la fe?

Me está ayudando mucho, porque en España, por ejemplo, mis amigos no son practicantes o no creen, y el contexto no ayuda. Aquí lo que veo es que todo el mundo o la mayoría de las personas te acogen. Y es muy fácil ver a Jesucristo en cada uno de ellos. Por ejemplo, cuando estoy con los niños, siempre me viene la frase de Jesús de “haceos como niños”. Entonces estás cuidando a un niño y te viene Jesucristo a la cabeza. O cuando doy de comer a los pobres. Me ha tocado dar de comer a niños que por ellos mismo no podían. Entonces, me estoy encontrando con Jesucristo de una forma muy real, está siendo un encuentro con Él muy fuerte. Y es verdad que tenía fe antes, pero ahora me la está aumentando muchísimo.

¿Te has planteado repetir en el futuro, o incluso hacer una experiencia más larga?

Mi idea inicial era quedarme más tiempo, pero por varias cuestiones no podía alargarlo más. No sé qué pasará, pero mi idea sí que sería volver porque, al final, vivimos para Dios, y esto me está llenando de Él. Uno puede decir: “¿cómo puedes estar allí en la pobreza, despojada de todo, y estar tan feliz?”. Es que esa es la manera en la que yo me he encontrado con Jesucristo de una forma más fuerte. Entonces sí que me encantaría volver, esa es mi idea.

¿Qué piensan tus amigos no creyentes de que hagas esta experiencia?

Bueno, pues no les sorprendió para nada. De hecho me decían: “eso es lo que necesitas, por tu forma de ser, siempre te ha gustado mucho ayudar y estar con los demás”. No les impactó mucho. Sí le impactó un poco más a mi familia, porque dijeron: “¿dónde vas, si tienes aquí todo?”. Pero mis amigos me animaron. Y, de hecho, cuando ven alguna foto, me dicen que se me ve súper contenta.

¿Tú recomiendas esta experiencia? ¿Crees que todo joven tendría que tener una experiencia misionera de verano al menos una vez en la vida?

Yo creo que aquí en España el problema que tenemos es que no valoramos lo que tenemos. Muchas veces queremos más, lo queremos todo, y lo queremos ya. No valoramos muchas veces la fe. Entonces creo que esta es una forma muy bonita, lo primero, de desprenderse, de aprender a vivir con menos, que no hace falta tenerlo todo para ser feliz, y muchas veces es lo que nos venden. Segundo, es una oportunidad de crecer en la fe. Y tercero, como consecuencia de crecer en la fe, pues es una forma de estar muy cerca de Jesucristo y poder llevarlo a los demás. O sea, es una forma también de llenarte y ver que tu fe tiene un sentido. Muchas veces en España yo me he planteado qué sentido tiene mi fe, porque me he estado moviendo en lugares donde no se cree en Dios. Y aquí es que es como que le da un sentido a todo. Entonces, sí que lo recomiendo mucho. Mucho.

22 de junio de 2022

400 años de Propaganda Fide al frente de la misión en los confines de la tierra

  •  400 años de Propaganda Fide al frente de la misión en los confines de la tierra



El 22 de junio de 1622 el Papa Gregorio XV constituía un dicasterio vaticano para dirigir y coordinar las actividades misioneras en todo el mundo. Esta toma de conciencia de la prioridad de la evangelización, la potenció en todo el mundo evitando la injerencia del poder político. Bajo su jurisdicción hay en la actualidad 1.117 diócesis –una de cada tres del mundo-, conocidas como “territorios de misión”, donde vive cerca de la mitad de la población mundial. Con la reestructuración de la curia, ha pasado a formar parte del Dicasterio para la Evangelización, y el Papa le ha dado prioridad absoluta al asumir personalmente su dirección como prefecto, y ponerla en primer lugar en el organigrama de la curia.

Hoy se cumplen 400 años del nacimiento de la Congregación Propaganda Fide. El 22 de junio de 1622, el Papa Gregorio XV publicó la bula Inscrutabili divinae, con la que instituía un dicasterio vaticano desde el que coordinar la misión sin tener que depender de las coronas europeas. Fue un momento muy importante en la historia de la Iglesia, ya que representó una toma de conciencia sobre la llamada indelegable de anunciar a Cristo. Los territorios que se le confiaron eran enormes: prácticamente todo Asia, Oceanía, África, norte de Europa y partes de América.

“La Congregación se reveló crucial para hacer que la misión evangelizadora de la Iglesia sea realmente tal, independiente de las injerencias de los poderes mundanos, con el fin de constituir las Iglesias locales que hoy muestran tanto vigor”, explica el Papa Francisco, en el mensaje del Domund de este año. “Deseamos que la Congregación, como en los cuatro siglos pasados, con la luz y la fuerza del Espíritu, continúe e intensifique su trabajo de coordinar, organizar y animar la actividad misionera de la Iglesia”.

Desde el primer momento la Congregación impulsó el respeto a las culturas autóctonas y la conservación de las lenguas y de aquellas estructuras sociales que respetaban la dignidad de todas las personas. Las Instrucciones Romanas (1659) a los misioneros lo atestiguan. El anuncio del Evangelio hasta los confines de la tierra debía inculturarse sin perder su esencia. Asimismo, desde el inicio se invitó a formar vocaciones locales en las misiones.

El archivo de Propaganda Fide, uno de los más antiguos del mundo

Desde muy pronto se tuvo conciencia de la necesidad de guardar todas las cartas y documentos que enviaban los misioneros desde diversas partes del mundo. Así nació el archivo de Propaganda Fide, una de las fuentes más importantes para conocer la historia de la Congregación y de las misiones de la Iglesia. Y no solo eso, contiene también la historia de las culturas y los pueblos donde iban los misioneros. Cuenta con cerca de 12 millones de documentos, que ocupan 3 kilómetros y medio de estanterías.

Se puede encontrar, por ejemplo, el primer mapa de Australia, hecho por un misionero dominico 100 años de su descubrimiento oficial por Cook. O las primeras gramáticas de muchas lenguas, diccionarios –incluido el que escribió San Charles de Foucauld tuareg-francés-, estudios de botánica, fauna… O las primeras fotografías – unos 15.000 negativos en cristal- que se tomaron en las misiones.

Competencias de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos en la actualidad

Pablo VI, con la Constitución “Universae Regimini Ecclesiae” (15 de agosto de 1967), cambió su nombre y pasó a llamarse “Congregación para la Evangelización de los Pueblos”. Con la nueva reforma de la curia, que entró en vigor el pasado 5 de junio, cambia de nuevo de nombre, y pasa a ser la Segunda Sección del Dicasterio para la Evangelización, que ocupa el primer lugar en el organigrama de la curia, y cuyo prefecto es el mismo Francisco.

Actualmente se encarga de coordinar y dirigir la misión universal de la Iglesia en la primera evangelización, con poderes ejecutivos y administrativos: creación y división de diócesis, nombramiento de obispos… Bajo su jurisdicción están 1.117 territorios de misión, un tercio de las diócesis del mundo, donde vive cerca de la mitad de la población mundial, y donde se celebran uno de cada tres bautismos en el mundo.

De ella forman parte las Obras Misionales Pontificias: implican a todos los cristianos en la labor misionera a través de la oración y el donativo, y con lo recaudado sostienen el funcionamiento ordinario de los territorios de misión.

La reforma de Francisco

La reestructuración de la curia tras la constitución apostólica Praedicate Evangelium, refleja el deseo del Papa de que la Misión sea el paradigma de toda la pastoral de la Iglesia. El cardenal Luis Alfonso Tagle, ahora co-prefecto del Dicasterio, explicaba en declaraciones recientes a OMP que aún no hay detalles, pero que en general, la Segunda Sección del Dicasterio va a seguir haciendo lo mismo que hacía hasta ahora la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, pero ahora en comunión y comunicación con la Primera Sección, dedicada a la reflexión sobre la evangelización. “Creo que va a ser una oportunidad maravillosa de tener una Primera Sección que estudie las cuestiones de la evangelización, y la Segunda Sección llevará a la primera experiencias de África, de Asia, de Oceanía. Y también de Europa y Latinoamérica”, explicaba.

En cuanto al hecho de que el Papa se haya puesto al frente, el cardenal Tagle ve una declaración de intenciones. “Cuando el Papa ve una prioridad, él puede decir: yo voy a ser el prefecto. Creo que está mostrando su visión acerca de su papel como Papa: el Papa no es solo un administrador, es el primer evangelizador”, explicaba Tagle.

2022, un año “A hombros de gigantes”

El 400 aniversario del nacimiento de Propaganda Fide se enmarca en un año en el que la Iglesia universal celebra una serie de centenarios muy importantes para la misión: 400 años de la canonización de San Francisco de Javier, y 200 años desde que se fundó la Obra de la Propagación de la Fe (germen del Domund); 100 años desde que el Papa convirtió las Obras Misionales en “Pontificias” asumiendo varias iniciativas particulares que ya existían… Y como broche de oro, la beatificación el pasado 22 de mayo de Pauline Jaricot, la mujer que abrió el camino al Domund. Puedes ver más información sobre los centenarios aquí.

13 de junio de 2022

Vuelve la Semana de Misionología de Burgos el próximo mes de julio

 Vuelve la Semana de Misionología de Burgos el próximo mes de julio

Se trata sin duda del encuentro misionero con más solera de España, que este año con el lema “Corazón abierto al mundo entero” llega a su 74 edición y que se desarrollará desde la tarde del lunes 4 de julio hasta la mañana del jueves día 7.

Comenzará a las 18:00h del lunes con la inauguración por parte de Mons. Mario Iceta, arzobispo de Burgos y presidente de la Semana de Misionología, y por el decano de la Facultad de Teología, José Luis Barriocanal. La Conferencia inaugural, con el mismo título que el lema de la semana, “Corazón abierto al mundo entero”, correrá a cargo de Mons. Giampietro Dal Toso, presidente de las Obras Misionales Pontificias a nivel internacional.

El martes día 5 de julio comenzará por la mañana con la ponencia “El pueblo de Dios, un pueblo migrante”, a cargo de José Luis Barriocanal, seguida de las comunicación “La frontera a la misión ad gentes y a la misión inter gentes”, a cargo de Carla Díaz de Rivera, de Relaciones Institucionales de AIN, y la Eucaristía. Por la tarde tendrá lugar la mesa redonda de “Historias de Encuentro”, con los testimonios de misioneros en África, concluyendo con unas vísperas en un Monasterio de vida contemplativa y una visitar nocturna a la Catedral de Burgos.

La ponencia de la mañana del miércoles día 6 será “Las OMP, abiertas al mundo entero”, a cargo del padre Dinh Anh Nhue, OFM, secretario general de la Pontificia Unión Misional y director de la agencia Fides, seguida de las comunicaciones de dos delegadas de misiones: Mª del Mar Cugat de Tarragona y Montserrat Prada de Zamora. Por la tarde la Mesa Redonda girará en torno a la animación misionera, con la intervención de Fernando González y Javier López, de la dirección nacional de las OMP, y las Esclavas Misioneras de Jesús de Pamplona.

En cuanto a la mañana del jueves 7, iniciará con la ponencia “Amistad social y fronteras sociales”, a cargo del obispo de Mondoñedo-Ferrol, Mons. Fernando García-Cadiñanos. La conferencia de clausura de Rosa Ortega, FMVD, tiene el sugestivo título “¿La misión está aquí?”.

La inscripción, que se puede realizar aquí, está abierta hasta el próximo 27 de junio. Durante toda la semana se contará con la exposición “100 años del IEME”, sobre esta institución, el Instituto Español de Misiones Extranjeras, tan ligada a Burgos.

7 de junio de 2022

Segovia acogerá el Curso de Verano de Misionología





















Con el título “Por los caminos de la Misión…” es una oportunidad del 30 de junio al 4 de julio para todos aquellos que quieran profundizar en los fundamentos de la misión, conocer la actualidad de la misión y la animación misionera en España y a la vez vivir unas jornadas de convivencia misionera. La inscripción estará abierta hasta el lunes 27 de junio por lo que todavía hay tiempo para sumarse a esta experiencia. Los participantes se alojarán en la Residencia de las Religiosas de María Inmaculada, de la calle de San Francisco 58, de Segovia, a un tiro de piedra del Acueducto, de la Catedral y del Alcázar.

Los contenidos se estructuran en cuatro grandes capítulos: la misión del Evangelio, la vocación misionera, la animación misionera y los centenarios de las Obras Misionales Pontificias. Y entre las actividades, además de las celebraciones litúrgicas, habrá lugar para los testimonios misioneros y la visita cultural a la hermosa ciudad de Segovia.

Este curso de verano “Por los caminos de la Misión…” va dirigido a todos aquellos interesados en la misión evangelizadora de la Iglesia. De manera especial están invitados a este curso los alumnos de Teología o Ciencias Religiosas, miembros de las delegaciones diocesanas de misiones, personas integradas en la pastoral misionera y, en general, agentes de pastoral, y jóvenes que se preparan para una experiencia misionera de corta duración.

La inscripción se hace a través de la Secretaría técnica de la Facultad de Teología San Dámaso. Teléfono: 91 364 40 16, secretaria.tecnica@sandamaso.es. Más información, aquí.

24 de mayo de 2022

La Misión

 

P. Paul Schneider, Misionero infatigable en Etiopía. El Señor le sustenta y tiene claro lo que tiene que hacer y sin perder tiempo. La historia de su Misión en los últimos meses. 

Lagarba, Etiopía, 24 de mayo de 2022
Día de María Auxiliadora

Queridos amigos:

Mi gente y yo estamos bien, y los trabajos en la Misión siguen adelante. Como sabéis, mi principal misión es estar con ellos, acompañarles, vivir aquí. Mi espíritu está firme, y procuro estar a la escucha de lo que Dios me mande. Él, que me pidió consagrarme cuando tenía 17 años, me ha traído a este lugar. Todos los días pido por vosotros, y le pido al Espíritu Santo que venga, que se haga presente con más fuerza, que venza toda ansiedad y desesperanza.

La guerra de Tigray, en el norte de Etiopía, no ha terminado. Hace dieciocho meses que empezó, y ya no es noticia. Sin embargo, continúan las vejaciones, el derramamiento de sangre, la carestía. El pueblo de Tigray no se rinde, está decidido a elegir entre la victoria y la muerte. Aunque no se puede saber con certeza, por el bloqueo terrestre y de información, algunos expertos estiman que el número de muertos asciende a medio millón, si se suman los muertos en conflicto, los muertos por la hambruna provocada, y los muertos a causa de privación de medicamentos, disgregación familiar, y otras causas. Os pido una vez más que oréis por la paz en Tigray y en Etiopía. En nuestra zona, y en todo el estado de Oromia, el gobierno está haciendo nuevas redadas para reclutar a los jóvenes en edad militar. Hay rumores de que otras regiones y grupos políticos se podrían levantar contra el gobierno actual, lo que llevaría a una guerra civil en todo el país. Todos los productos se están encareciendo, empezando por los alimentos. A veces hemos estado varios días con las gasolineras sin suministro de diésel o gasolina, o se vendía racionado. Pidamos por la paz. La paz no es una paloma en vuelo, ni un silencio tranquilo, ni una palabra bonita. La paz es la vida, es poder comer y desplazarte, es la comunicación, el progreso, el crecimiento tuyo y de los otros, el conocimiento y la pasión de vivir y ayudar. La guerra destruye personas, familias y sueños, y fabrica traumas y horrores. Para que la oración que hacemos por la paz sea sentida y con propósito, ayuda mucho adentrarse en la Biblia y conocer las vidas de los Santos, personas que creían en Dios y que vivieron también tiempos de hambres, guerras y epidemias. La oración les transformó, y les hizo guías, padres y madres de muchos otros. Y, aunque no sean "santos", os recomiendo leer a Viktor Frankl y a Aleksandr Solzhenitsyn, cuyos libros dejaron una honda impresión en mi alma. Ellos vivieron experiencias extremas de sufrimiento, e interpretaron lo vivido con gran profundidad psicológica y espiritual.

En cuanto al proyecto del pozo en Rabsu, detrás del que llevo 2 años, tengo una gran noticia. Fuisteis tan generosos y colaborasteis tanto, que hemos podido hacer ¡dos pozos en lugar de uno! Los sitios elegidos han sido los terrenos de las escuelas públicas de Kirara y Odaa Jaro, en el Kebele de Rabsu. Sólo falta la inauguración, por un aspecto técnico, pero no quería que pasara más tiempo sin compartir esta noticia y enseñaros fotos. Un pozo tiene 65 metros de profundidad, y el otro llega a 75. El agua hallada en el subsuelo es más que suficiente. La gente está que rabia de contenta, y su agradecimiento se hace notar. Particularmente, el haber podido hacer el pozo en Odaa Jaro es algo impresionante, porque el acceso de la maquinaria (el compresor y la perforadora) fue posible precisamente porque hicimos la carretera hasta allí como punto final, y la carretera como sabéis la inauguramos hace apenas 3 meses. También en Kirara las muestras de afecto y admiración se hacen sentir. Además, por haber hecho los pozos en el terreno de escuelas de primaria, el agua beneficia no sólo a las familias y ganados de la zona, sino especial y directamente a los niños. Muchos niños pasaban la jornada escolar con sed, si se olvidaban la botella en
casa, y otros perdían clase muchos días (sobre todo las niñas) por tener que ir a por agua con grandes garrafones y hacer cola y echar horas en ello. No lo dudéis: con vuestra generosidad habéis contribuido a la salud, a la alegría, al bienestar, y a la mejor alfabetización de muchos niños y niñas en mi zona. Quiero dar las gracias en especial a Rafael Burgos, amigo mío y vecino de Villanueva, que me animó a este proyecto, que tiene estrecha relación con la ONG Pozos sin Fronteras, en Málaga, que abrió una cuenta específica para este fin, atendió a los donantes, promocionó esta causa entre sus propios familiares y amigos y los míos, y ha tenido una enorme paciencia por lo mucho que se fue retrasando la ejecución. Todo ha llegado a feliz término y también os doy las gracias por vuestra paciencia.

Respecto a las casas de tejado de aluminio, y para que os suenen sus nombres, en el último mes hemos podido hacer las casas de Usma Huseen, Anbesaw Fikre, Endashaw Getachew, y Tatek Neguse. Además de donantes privados, quiero dar las gracias de un modo especial a un instituto de Albacete, el IES Federico García Lorca, que ha colaborado recientemente con varias iniciativas para apoyar la construcción de varias casas de este tipo.

El tiempo pasa, y día a día vamos construyendo nuestra vida. Hay opciones, gente que nos ama y apoya, multitud de elementos que nosotros no hemos fabricado. Todo es un regalo, nosotros aceptamos, decimos que sí, respondemos como mejor sabemos. Los signos, los mensajes, los amigos, son todo una provocación a modificar nuestra vida y acoger la novedad. Un día, en el Cielo, veremos cómo funcionaba la ley de atracción, cómo el Dios invisible se servía misteriosamente de todo para atraernos hacia Él. 

Un abrazo muy grande, Dios os bendiga.
Vuestro,

P. Paul Schneider


20 de mayo de 2022

Beatificación de Pauline Jaricot, "la mujer del DOMUND"


Este domingo 22 de mayo, tendrá lugar en Lyon la beatificación de Paulina Jaricot, una mujer laica, empresaria, impulsora de las misiones, del rosario y de la justicia social. Al poner en marcha la Obra de la Propagación de la Fe, el Domund, creó una red de ayuda a las misiones basada en la oración y en los donativos, que pronto revolucionaría la historia de la Iglesia.

El Papa subrayaba su importancia, en un mensaje a los directores nacionales de Obras Misionales Pontificias, reunidos en Asamblea General precisamente en Lyon. Por su parte, el secretario general en la actualidad de la Obra que ella fundara, Tadeusz Jan Nowak, afirma en declaraciones a OMP España, que la beatificación de Pauline representa un impulso para la actividad misionera de la Iglesia.

Una vez al año, todos los directores nacionales de Obras Misionales Pontificias del mundo se dan cita en una Asamblea General, en la que, entre otras cosas, deciden el destino de las ayudas recaudadas en el Domund en todos los países. Este año, de forma excepcional, esta Asamblea no se celebra en Roma, sino en Lyon. ¿Por qué? Porque el domingo, tendrá lugar allí la beatificación de Pauline Jaricot, fundadora hace 200 años de la Obra de la Propagación de la Fe, germen del Domund.

En este marco, el Papa Francisco envió ayer un mensaje, en el que animó a los directores a seguir “las huellas trazadas por esta gran mujer misionera, dejándoos inspirar por su fe concreta, su valentía audaz, su creatividad generosa”. El Papa reivindicó la figura de esta mujer, a la que “le gustaba decir que la Iglesia es misionera por naturaleza y que, por tanto, todo bautizado tiene una misión; de hecho, es una misión. Ayudar a vivir esta conciencia es el primer servicio de las Obras Misionales Pontificias, un servicio que realizan con el Papa y en nombre del Papa”, explica.

“Paulina Jaricot es especialmente importante para el siglo XXI porque fue una mujer laica”, explica Tadeusz Nowak, “heredero” de su Obra en la actualidad. “Puede ser un impulso para el vigor y el espíritu misionero. Va a ser presentada como un ejemplo de santidad para toda la Iglesia la Iglesia universal y por lo tanto, se convierte en un modelo. Y como modelo puede ser una gran ayuda especialmente para los laicos a lo largo del mundo, para que se impliquen en la misión, y promover la misión de la Iglesia” explica Nowak.

“Al mismo tiempo, y no podemos dejarlo como algo secundario, se convierte ahora en una importante intercesora en el cielo, para el trabajo de todos aquellos que colaboramos por el bien de la Iglesia, y por el bien de la misión”, afirma el secretario de la Obra de la Propagación de la Fe, que, junto con el resto de las Obras Misionales Pontificias, sostiene la actividad misionera de la Iglesia en los 1.117 territorios de misión.

¿Quién era Pauline Jaricot? Nació en 1799, en una familia cristiana de ricos industriales. Tenía una vida acomodada y superficial hasta que decidió dejarlo todo, sin dejar de ser laica. A los 17 años, en privado, hizo voto de castidad y se entregó por completo a la misión de la Iglesia. Empezó a vestir como las obreras de la fábrica de sus padres. Su hermano Philéas era seminarista y se preparaba para ser misionero en China, y le contaba la situación crítica de las misiones. Con 18 años comenzó a organizar colectas de carácter misionero entre las obreras.

Con 23 años concibió la primera red social misionera basada en el binomio oración-donación: grupos de 10 personas que rezaban y colaboraban con las misiones. Fue el germen de la Asociación de la Propagación de la Fe, que se fundó hace 200 años, el 3 de mayo de 1822. Esta iniciativa creció exponencialmente y se extendió por Francia y todo el mundo.

Movida por su celo apostólico, Paulina multiplicó las iniciativas: creó el Rosario Viviente, fundó las Hijas de María, apoyó nuevas fundaciones misioneras como los maristas y los viatores, etc.

Se interesó por la difícil condición de los obreros en Francia. Compró en 1845 una fábrica, para ofrecer dignidad a los trabajadores. Sin embargo, fue estafada y arruinada. Abandonada por todos, incluso se negó que ella fuera la iniciadora de la Propagación de la Fe. Finalmente, Paulina tuvo que inscribirse en el registro de indigentes de Lyon.

Despojada de sus bienes y de la iniciativa misionera que había impulsado, Paulina permaneció fiel a la voluntad de Dios y a la Iglesia, en adhesión total al Papa. Murió el 9 de enero de 1862. El 25 de febrero de 1963, San Juan XXIII la proclamó venerable. El 22 de mayo de 2022 será beatificada en Lyon. Se le atribuye la curación milagrosa de una niña de 3 años, que quedó en estado vegetal tras atragantarse.

Hace 100 años la Obra de Propagación de la Fe fue asumida por el Papa como Pontificia, continuando el legado de Paulina Jaricot. Esta Obra forma una red de oración y colecta, con el fin de facilitar que todos los fieles puedan participar activamente en la misión de la Iglesia. Se concreta en la ofrenda del Domund. Gracias a ella el Papa sostiene el funcionamiento ordinario de 1.117 territorios de misión.

Su beatificación el domingo 22 de mayo será presidida por el cardenal Luis Antonio Tagle, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos. Tendrá lugar en Lyon, porque es la ciudad natal de la nueva beata. Se podrá seguir en directo a partir de las 15:00 desde el canal de Youtube de la televisión católica francesa KTO. El mismo cardenal Tagle, se desplazará desde Lyon a Madrid la semana próxima, para pronunciar la conferencia inaugural de la Asamblea Nacional de Obras Misionales Pontificias España, el martes 24 de mayo. Esa misma tarde, a las 19.30 horas, se celebrará en el Monasterio de El Escorial un Misa de Acción de Gracias por la beatificación de Pauline Jaricot.

Paulina Jaricot es una de los “gigantes” a los que Obras Misionales Pontificias rinde homenaje este año 2022, con el lema “A hombros de gigantes”. Conoce más sobre los demás gigantes aquí.

17 de mayo de 2022

Mensaje del Papa Francisco a las Obras Misionales Pontificias

 Mensaje del Papa Francisco a las Obras Misionales Pontificias

El Papa ha enviado un mensaje a la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias, que reúne a más de 120 directores nacionales llegados de todo el mundo, no en Roma, como es habitual, sino en Lyon, la ciudad natal de Paulina Jaricot, la fundadora de la primera Obra, que será beatificada allí el domingo 22 de mayo. En este mensaje, el Papa Francisco propone la conversión, la oración y la caridad con la misión como las tres grandes enseñanzas de Paulina.


“En este año especial os habéis reunido en Lyon, ciudad donde tuvieron su origen las Obras Misionales Pontificias y donde se celebrará la beatificación de Paulina Jaricot, la fundadora de la Obra de la Propagación de la Fe. De esta obra se cumple el bicentenario, así como el centenario de su elevación, junto a la Obra de la Santa Infancia y a la Obra de San Pedro Apóstol, al rango de ‘Pontificia’. A estas se unió más tarde, reconocida por Pío XII, la Pontificia Unión Misional, que celebra el 150 aniversario del nacimiento de su fundador, el beato Paolo Manna.

Estos aniversarios se enmarcan en la celebración de los 400 años de la Congregación De Propaganda Fide, a la que las Obras Misionales están estrechamente vinculadas y con la que colaboran en el sostenimiento de las Iglesias en los territorios encomendados al Dicasterio. Fue establecida para apoyar y coordinar la difusión del Evangelio en tierras hasta entonces desconocidas. Pero el impulso evangelizador nunca ha fallado en la Iglesia y sigue siendo siempre su dinamismo fundamental. Por eso he querido que el Dicasterio de la Evangelización asuma también, en la renovada Curia romana, un papel especial para favorecer la conversión misionera de la Iglesia (Praedicate Evangelium, 2-3), que no es proselitismo, sino testimonio: salida de uno mismo para anunciar con la vida el amor libre y salvífico de Dios por nosotros, llamados todos a ser hermanos y hermanas.

Os habéis dado por ello cita en Lyon porque allí, hace 200 años, una joven de 23 años, Paulina María Jaricot, tuvo el valor de fundar una Obra que sostuviera la actividad misionera de la Iglesia; unos años más tarde ponía en marcha el ‘Rosario Viviente’, una organización dedicada a la oración y a la puesta en común de donativos. De familia acomodada, murió en la pobreza: con su beatificación la Iglesia atestigüa que supo acumular tesoros en el Cielo (cf. Mt 6, 19), tesoros que nacen del don y revelan el secreto de la vida: solo donándola se posee, solo perdiéndola se encuentra (cf. Mc 8, 35).

A Paulina Jaricot le gustaba decir que la Iglesia es misionera por naturaleza (cf. Ad gentes, 2) y que, por tanto, todo bautizado tiene una misión; mejor dicho, es una misión. Ayudar a vivir esta conciencia es el primer servicio de las Obras Misionales Pontificias, un servicio que realizan con el Papa y en nombre del Papa. Este vínculo entre las OMP y el ministerio petrino, establecido hace cien años, se traduce en servicio concreto a los Obispos, a las Iglesias particulares, a todo el Pueblo de Dios. Al mismo tiempo os corresponde, según el Concilio (cf. Ad gentes, 38), ayudar a abrir cada Iglesia particular a los horizontes de la Iglesia universal.

Los jubileos que celebráis y la beatificación de Pauline Jaricot me ofrecen la oportunidad de volver a proponeros tres aspectos que, gracias a la acción del Espíritu Santo, tanto han contribuido a la difusión del Evangelio en la historia de las OMP.

En primer lugar, la conversión misionera: la bondad de la misión depende del camino de salir de uno mismo, del deseo de no centrar la vida en uno mismo, sino en Jesús, en Jesús que vino para servir y no para ser servido (cf. Mc 10, 45). En este sentido, Paulina Jaricot vio su existencia como una respuesta a la misericordia compasiva y tierna de Dios: desde su juventud buscó la identificación con su Señor, también a través de los sufrimientos que atravesó, para encender la llama de su amor en cada hombre. Aquí está la fuente de la misión, en el ardor de una fe que no se satisface y que, a través de la conversión, se hace día a día imitación, para encauzar la misericordia de Dios por los caminos del mundo.

Pero esto solo es posible –segundo aspecto– a través de la oración, que es la primera forma de misión (cf. Mensaje a las Obras Misionales Pontificias, 20 de mayo de 2020). No es casualidad que Paulina colocara la Obra de la Propagación de la Fe al lado del Rosario Viviente, como para reafirmar que la misión comienza con la oración y no puede realizarse sin ella (cf. Hch 13, 1-3). Sí, porque es el Espíritu del Señor quien precede y permite todas nuestras buenas obras: el primado es siempre de su gracia. De lo contrario, la misión se convertiría en un correr en vano.

Finalmente, la concreción de la caridad: junto a la red de oración, Paulina dio vida a una recogida de ofrendas a gran escala y de una forma creativa, acompañándola con la información sobre la vida y las actividades de los misioneros. Los óbolos de tanta gente sencilla fueron providenciales para la historia de las misiones.

Queridos hermanos y hermanas que componéis la Asamblea General de las OMP, deseo que caminéis por el surco trazado por esta gran mujer misionera, dejándoos inspirar por su fe concreta, su valentía audaz, su generosa creatividad. Por intercesión de la Virgen María, Estrella de la evangelización, invoco sobre cada uno de vosotros la bendición del Señor y os pido, por favor, que recéis por mí”.